Sunday, March 25, 2007

¿Cómo abordar un proyecto saludablemente?

Un cliente nos llama para realizar un trabajo, nos presentamos con el y escuchamos algo como
-Necesito un folleto, ¿Cuánto me cuesta?

De buenas a primeras, preguntamos por las características del producto que solicita.
El cliente nos dice todo lo que debe decir y en el mejor de los casos para que lo quiere.

Rápidamente tratamos de pensar en un número –mentalmente- para poder darle un acercamiento.

El cliente se queda con la idea –aún cuando le decimos que solo es un acercamiento-

Después vienen todos los demás detalles y resulta que comienzan los problemas, tenemos que resolver de bomberazo porque el cliente además nos dice que lo necesita ya impreso en 4 días.

Corremos a buscar un impresor que nos garantice el trabajo pero además le platicamos lo que creemos que va a acabar siendo el producto.

El impresor nos pide más datos a lo que respondemos.
“Hijole”, no tengo más datos pero calcúlale 4 x 4 tintas en un tamaño carta rebasado y yo me ajusto a eso.

¿Es esta la mejor manera de realizar el trabajo?
Definitivamente no lo es.

¿Por qué? Porque de entrada, no hemos analizado primero si lo que necesita es la pieza en cuestión, después porque con nuestro conocimiento podemos analizar cual es la mejor relación costo vs beneficio para que el producto le sea eficiente a nuestro cliente.

Unos dirán, no hay tiempo, otros dirán, si no agarro el trabajo pierdo al cliente, otros más cautelosos pensarán pues mejor pienso en un precio alto y después si hay ganancia pues puntos a mi favor.

Mi personal punto de vista es, primero le digo
Déjame hacerte una propuesta y entonces:

Me siento con el cliente y analizo a fondo cuales son sus pretensiones con la pieza que nos esta solicitando.

Una vez que ya entendí sus necesidades le pregunto por los valores de su marca y cuales son las cosas que ha realizado, sondeo que es lo que su público objetivo regularmente hace o como actúa.

Y entonces le asesoro.
-Mira, si tomamos en cuenta que lo que necesitas es… Creo que lo que me pides si servirá, pero sino le digo, pensé en lo que me pides y te cuesta… pero te tengo una opción mejor.

Y déjame platicarte lo siguiente:Cualquier tipo de proyecto esta conformado por tres variables, yo trato de tener el balance adecuado entre las siguientes tres variables

Entendamos una cosa, todo es posible de hacerse, pero, no hay forma de hacerlo sin tocar estos puntos.

Por ejemplo:
Me dices que quieres un proyecto rápido barato y de mucha calidad, yo te digo lo siguiente de estas tres variables selecciona dos.

¿Que pasa? Que el balance correcto te lo daré en una propuesta, pero si tu me dices que lo quieres rápido y barato, yo te digo que pones en riesgo la calidad porque la rapidez y el ahorro implican, por un lado no tener tiempo para afinar detalles, y por el otro la producción se puede ver afectada.
Así entonces una buena forma de decirle al cliente a lo que se arriesga es mostrándole este triangulo y explicarle.

Mi sugerencia es, tomémonos el tiempo de pensar en el cliente, de saber que quiere y para que lo quiere, que espera del proyecto y que no espera, y entre mas datos podamos recolectar, la relación será saludable para ambas partes.

Es muy difícil dar una regla que funcione para todos los clientespues sus necesidades son diferentes- pero créanme que con esta gráfica lograrán resultados formidables.


Y para finalizar, se que estarán pensando que analizar es cuestión de mucho tiempo, pero en realidad no lo es tanto.

Y además, trae mucha ayuda posterior, lo mejor de todo, al final el cliente les regalará una sonrisa porque tendrá un producto de calidad.

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